miércoles, 12 de noviembre de 2014

Ay, puta.

Bueno, miren. He venido a escribir porque se ha ido todo a la mierda. 

Hoy me he mirado en el espejo y me he desconocido a mi misma. Comencé a negar el hecho de que soy yo, y que pueda tener esta inútil de vida. 

¿Saben qué? Al diablo. Al diablo con todo. 

Nunca, pero nunca tengo a quien decirles las cosas, ¿saben por qué? Porque de nadie puedo, pude, y no voy a poder CONFIAR. Todas, absolutamente todas las personas me han defraudado, todas me han dicho que guardarían mis secretos, que me apoyarían. He tratado de ser amable y mantener al menos una relación de confianza con tres personas. Todas, todas me han herido. 

Además, soy tan fracasada que ni siquiera puedo amarme a mi misma. Le he buscado vueltas pero siempre hay una forma que me hace dar cuenta de que nunca me he amado ni amaré. Estoy encerrada en un mundo, en el mundo del que se te derrumba cuando ni siquiera quieres hacerlo. Donde me cuesta tanto ir al colegio por miedo, donde me da pánico no poder terminar mis estudios. Un mundo dónde ni siquiera me siento dispuesta a salir y combatir mis miedos. No, jamás pasará. Esto NO pasará. 

Lo peor es que, despierto cada día diciendo que haré algo productivo pero al fin y al cabo no lo hago. Soy demasiado patética para todo, una inútil y una estúpida. Saben, ni siquiera sé por qué nací. No sé cual es el propósito ni tampoco se mi plan de vida.

Estoy empezando a enloquecer, las uñas de mis dedos de enganchan al borde de las teclas deseando poder arrancarlas y poder terminar con todo, pero, arrancar las teclas de mi teclado no hará que la ansiedad ni la ansiedad social se vaya.

Me siento muy ansiosa, muuuy ansiosa. Siempre pedí mucho, nunca me va a dar la cara para decir lo contrario. Pero esta vez no necesito a alguien que me levante, si no, que necesito a alguien que se acueste conmigo hasta que la tormenta pase, que se acueste conmigo y de apoco me ayude a levantarme. 

Sólo estoy atrapada en esta habitación, y aunque a veces, le tema muchísimo a la muerte, ojalá me llegara mi hora y deje este lugar sin ser recordada por nada. Que si la gente tanto me quiso como decían, que me olviden. Siempre quise hacer un cambio en el mundo, y no me iría con esa satisfacción, pero en tiempos como ahora, quiero irme. Deseo irme.

No hay comentarios:

Publicar un comentario