"¿Qué más podría pasar?" Te preguntas. Y luego pasa de todo.
Cuando reconocí el cuerpo sin vida, en lo alto de la cruz de aquél cerro, podía jurar que mi mente me jugaba una mala pasada, y que mi pasado tenía que ver algo con ello. Mi prima intentaba sacarme de la cabeza que podría ser cualquier cosa menos un cuerpo. Logró convencerme pero no hice tema al respecto. Luego escuchamos a alguien gritar "¡Miren la cruz del cerro!", y tenía razón. Era un cuerpo. Era un cuerpo sin vida, que, colgaba de una soga blanca y lucía tan nueva, como si la hubieran comprado horas atrás. Era mi primera vez viendo a alguien que se suicidó, no quiero mentir al respecto así que diré que aún tengo en la cabeza grabada la imagen de aquel chico que tenía mucha vida por delante. Por mis adentros me maldecía y me decía a mi misma que quizás si hubiera llegado diez minutos antes quizás hubiera cambiado su forma de pensar y esto no hubiera sucedido. Pero él lo hizo sin decir por qué. Dejándonos a todos atónitos, dejándose ver ante toda la pequeña ciudad del infierno. Todos susurraban, todos cambiaban sus caras cuando veían aquella escena, todos tomaban fotos con sus teléfonos y se la enviaban a sus amigos. Algunos hablaban de que había sido una idea completamente errónea suicidarse ante toda la ciudad, pero, ¿suicidarse, no era en sí una idea errónea?. Entonces decidí entrar a la casa de mi abuela, no quería saber más de aquello. La gente estaba siendo demasiado egoísta con respecto a la muerte del joven, que, de alguna forma yo conocía. "¿No pedirán por su alma?'" Susurré, deseé que la multitud me hubiera escuchado pero todos estaban bastante ocupados con sus teléfonos celulares y tratando de averiguar quien era el joven. El joven llamado Jay se suicidó porque tenía problemas con su familia. Aunque, muchos creen que tuvo algo que ver con otro joven que se había suicidado horas antes. Y yo sólo pedía por misericordia. Me hizo dar cuenta de que mi vida si vale mucho y la próxima vez que mencione quitarme la vida pensaré en Jay, no conocía a Jay personalmente, solo las malas lenguas me hablaban de él, no quería saber mucho, no me importaba. Pero aunque no lo conociera personalmente, quizás sea algo que me incite a seguir adelante porque mucha gente sale lastimada a través de estas decisiones.